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martes, 10 de mayo de 2011

Leli ha aparecido por fin

Leli está bien, ha aparecido esta noche en su casa y ahora está con nosotros.

Ha llamado a Faustino hacia las 10, hace unas seis horas aproximadamente. Decía estar en su piso y le pedía disculpas por no haber podido descubrir nada sobre los chinos, que mañana le pasaría un informe de su fracaso e incluso su dimisión si quería, que sólo le llamaba a esas horas por responsabilidad de informarle del fracaso. Faustino le ha dicho que iba para allá a buscarla y a hablar del tema, que no tenía importancia, que no se preocupara. Era evidente que algo raro sucedía con Leli.

Hemos ido los dos en su coche hasta su casa. Parecía estar bien. La he abrazado y se ha sorprendido mucho de que yo estuviera con Faustino (luego hablamos de las fotos). La hemos notado pronto como ausente a ratos, de repente estaba con nosotros y de repente se quedaba como perdida en sí misma.

Asegura que ha estado todo el puente investigando y que le parecía muy raro que los comercios estuvieran abiertos un 2 de mayo. Entonces le hemos dicho que hoy no era día 2, sino 9 de mayo. Lo último que dice recordar es la bronca de Faustino (viernes 29 de abril) y cómo ha dedicado todo el fin de semana a investigar al grupo de chinos que no se presentó para cerrar el negocio con la agencia. Dice que ayer domingo y hoy había seguido indagando, a pesar de ser fiesta. Y que esta noche, por fin, se había decidido a llamar a Faustino, derrotada. Le hemos enseñado su propio móvil: todo el día usándolo y no se ha dado cuenta de la fecha. Piensa que hoy es 2 de mayo. Tiene una laguna de una semana.

Nos hemos ido los tres a casa de Faustino. Le hemos intentado explicar que ha estado desaparecida varios días, que gracias a nuestros respectivos blogs hemos deducido que mi Leli y la Aurelia de Faustino eran la misma persona, ella, y que por eso estamos juntos aquí en Madrid, porque a ninguno de los dos nos cogía el teléfono, que la hemos estado buscando por toda la ciudad. Ella está empezando poco a poco a asimilar lo que le decíamos.

Hemos hablado también de las fotos y hemos puesto en común mi flirt con la ex de Faustino y cómo ella estuvo todo el puente pensando si debía llamarme o no para pedirme explicaciones. Hemos valorado si pueden haberla secuestrado los mismos que asaltaron la casa de Faustino, que ahora es un maldito búnker gracias a la instalación de seguridad de Pedro, el asistente de Faustino.

Hemos terminado de hablar hace un buen rato. Leli estaba terriblemente cansada (todos lo estamos) y se ha dormido en el sofá. Faustino y yo la hemos llevado en brazos a una habitación de invitados. Yo mismo la he metido en la cama. Al acercarme a darle un beso, he notado que tenía en la frente como unas pequeñas heridas, casi imperceptibles, todas equidistantes. No he podido saber qué era, pero no he querido despertarla. Faustino también las ha visto. Mañana veremos de qué se trata.

lunes, 9 de mayo de 2011

Más

Aurelia sigue sin aparecer. Faustino y yo llevamos varios días buscándola. Llegamos el viernes de madrugada a su piso en Madrid, cerca del Gregorio Marañón, y estaba cerrado. Faustino sabía que vivía por allí, pero no exactamente dónde. No es difícil conseguir que un cerrajero abra la puerta de tu casa de madrugada, aunque no sea tu casa. Dentro todo estaba en orden. Ni rastro de Aurelia, ni una nota, ni su bolso, nada.

El sábado por la mañana llamé a Agustín y le dije que no podría ir al Country este finde. Fuimos al estudio de Faustino, donde trabaja Aurelia y estuvimos buscando en su mesa. Allí estaba la documentación que él le había pasado sobre los chinos y el negocio fallido y demás. Pero parecía que no había tocado nada, que no había avanzado en lo de la investigación.

Faustino me ha explicado que habían entrado en su propia casa hace poco, algo que no me tranquiliza en absoluto. Hemos llegado a la conclusión de que alguien quería esa espada que le regalaron, alguien que sabe lo que hace, que usa tecnología de primera. Tal vez esos mismos han secuestrado a Aurelia.

Faustino me ha convencido de que no vayamos a la policía y nos hemos puesto a investigar por nuestra cuenta. Nos hemos desplazado en su coche a varios sitios más, los hoteles en los que se hospedaron los chinos. Hemos mirado por internet que en otros blogs se habla de las luces en el cielo del otro día. Hemos llegado a la conclusión de que las luces eran auroras boreales reales. Raras aquí, pero no imposibles. Pero para lo de los animales no tenemos explicación. Ya hemos tenido que esquivar a varios perros en las autovías.

Nos hemos instalado en su casa, creando una especie de centro de operaciones. No hemos dormido casi. A través de internet nos hemos enterado de que ha habido un accidente de avión en el Atlántico, pero no han dicho nada de nada en ninguno de los grandes canales del comunicación del mundo, como si no quisieran que se supiese. Sólo un par de notas en Twiter que no parecen fiables. No hubiéramos hecho caso, pero ahora ya no sabemos qué pensar.

También hemos estado atando cabos sobre las reuniones entre el gobierno español y el chino, y toda aquella historia de la inversión china en las cajas españolas. Todo parece oler bastante mal. Otros blogs dicen que el ejército chino secuestró un tren en el que había españoles. Tampoco se ha sabido nada.

Hemos localizado un vídeo (está al lado) de un tal Rolando. No sabemos qué relación puede tener con nosotros todavía, pero es evidente que hidalgocinis nos está interconectado, aunque él no sabe todavía cómo. Una tal Adela y un tal Braulio que ya están viviendo con hidalgocinis, parecen estar preocupados por lo de mi hermana. Faustino y yo en busca de Aurelia. Rebeca Goiri buscando al tipo del vídeo. Una chica, Blanca, diciendo que los animales se comportan raros. Otra señora con fotos de las auroras boreales. La activista aquella que hablaba del tal Parravicini ha vuelto aparecer y dice que está en Perú, que allí han pasado infinidad de cosas que no han salido en los periódicos ni en las noticias.

¿Habrá alguien más relacionado con todo esto? ¿Qué le habrá pasado a mi hermana?

viernes, 6 de mayo de 2011

Leli no contesta, Leli no aparece

Bien, intentaré ser muy breve, porque aunque hay mucho que contar, no tengo tiempo. Por partes.

Anoche le dije a Agustín que no podría ir al Country y mantuve una entrevista con Faustino (Verdaderódromo). Fuimos a cenar al Isidro. La tal Laura Gómez (que no es su verdadero nombre, claro), la que me hizo las fotos hace unos días mientras follábamos, ha resultado ser la ex de este tío. Esas fotos han llegado a su poder, porque su ex parece ser que las ha hecho para darle celos. Me ha preguntado si testificaría contra su ex para conseguir la custodia de su hija. Le he contestado que no era momento para pensar en eso.

Y no es momento sencillamente porque Faustino también es el jefe de mi hermana Leli. Y Leli ha tenido acceso a las fotos desde el jueves día 28. El mundo está empezando a dejar de sorprenderme. Lo peor, no obstante, no es esto. Lo peor es que ni su jefe ni yo podemos localizar a Leli de ninguna manera. Dice que la puso a investigar sobre una delegación comercial china que se había echado atrás en no sé qué negocio, concretamente el viernes 29, un día después de reconocerme, seguro, en las fotos. Faustino dice que ahora comprende su azoramiento, que él achacaba a cosas del trabajo, al tema de los chinos.

Mientras cenábamos, también hemos comentado lo de las luces de ayer por la mañana y me ha explicado que los pájaros están teniendo un comportamiento muy raro, y que tal vez esté relacionado. De hecho lo hemos comprobado, porque no han dejado de piar en los árboles en toda la noche. Cuando nos hemos sincerado un poco más delante de unas copas, le he contado lo del tipo de los billetes 50 euros. Dice que a él también le están pasando cosas muy extrañas. Y me ha hablado de hidalgocinis, una especie de vidente que ha conocido. A mí me suena haberlo visto pululando por los blogs, siempre con cosas increíbles. He recordado que fue él quien me dijo lo de los túneles y al día siguiente, sin saber por qué, me fui a la Cueva y me pasó lo que ya sabéis. Hemos llegado a la conclusión de que este tío es el que nos está aglutinando alrededor de su blog y de su persona. Incluso me ha dado la impresión de que Faustino sabe más de lo que me ha contado.

Por ahora lo esencial es localizar a Leli. Que haya visto las fotos me parece secundario. Hoy hace una semana que no contesta al móvil. Si no aparece iré a la policía, aunque es evidente que al jefe de mi hermana no le hará gracia por lo de la ex y la custodia. Faustino me ha dicho que a las 13 horas (dentro de un rato) me espera en el Monterrey: iremos a Madrid a buscar a Leli. Ya he llamado a Agustín y le he dicho que no cuente conmigo. Leli sigue sin contestar.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Cómo he llegado a esta situación?

Esta mañana me he levantado temprano. Bueno, en realidad no he podido dormir en toda la noche. Después de estar horas revolcándome en la cama, me he tenido que levantar asqueado. Me he puesto un rato con el ordenador y he terminado hace un rato de leer en un blog de esos que hay a la izquierda que una tal Aurelia tiene acceso a unas fotos en las que sale un tío desnudo. Estoy empezando a acojonarme de verdad con todo lo que está pasando. Supongo que si fueran esas fotos, las que me sacó la puta en el Monterrey, Leli me habría llamado cagando leches para pedirme explicaciones, porque según el capullo del blog, las tiene desde hace días. ¿Cuántas Aurelias puede haber trabajando en una agencia de publicidad? No puede haber tantas con un hermano imbécil. No me explico cómo he llegado a esta situación.

Estoy oyendo cacharrear a Tono en la cocina. Creo que tiene clase a las 10. Ya ha vuelto de las vacaciones, pero no le he querido contar lo del tipo de ayer, ni lo de la puta de las fotos ni nada de lo demás. Lo único que me faltaba es que me tomara por loco. Tampoco se lo he contado a Ángela, aunque sé que será la primera persona a la que se lo cuente, en el momento que sepa qué es lo que tengo que contar.

Voy a ponerme las deportivas y me voy a correr un rato, a ver si me despejo. El sol ya está alto, parece que va a hacer un buen día.