lunes, 11 de abril de 2011

Lento, quasi cadenza

He decidido comenzar un blog para dejar constancia de algo que para mí es y va a ser importante. Como sabéis los que me conocéis, toco el violín desde hace mucho tiempo. Hace unos días me bajé del IMSLP la partitura de Tzigane, de Ravel, y estoy dispuesto a tocarla aunque me cueste romperme dos dedos de la mano izquierda.

Puede que este blog sea uno de los más aburridos de la historia (a quién le interesan las evoluciones de un violinista mediocre en su doma y monta de tzigane), pero tal vez puede que no. Lo que seguro que no es aburrido es comenzar a destripar la partitura de Ravel, y a eso me voy a dedicar en los próximas semanas. Lento, quasi cadenza.

Por cierto, si alguna pianista de aquí de Salamanca se anima a acompañarme con el piano, que me escriba.

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